Las entidades financieras comenzaron a ajustar nuevamente las tasas de los plazos fijos minoristas en medio de la inestabilidad del mercado de pesos y las medidas de absorción monetaria que lleva adelante el Gobierno para tratar de enfriar la presión cambiaria. En algunos bancos ya se observan rendimientos de hasta 55% TNA para colocaciones a 30 días. Al mismo tiempo, se encarecen los préstamos.
El incremento ocurre en el marco de la estrategia oficial de restringir la circulación de pesos tras el fin de las LEFIs y a tan solo unos días de las elecciones legislativas en la Provincia de Buenos Aires.
Plazo fijo: bancos pagan hasta 4,5% mensual, muy por arriba de la inflación
Según el comparador de tasas del Banco Central (BCRA), la Tasa Nominal Anual (TNA) que pagan los plazos fijos minoristas a 30 días se mueve entre 32% y 55%, de acuerdo a cada entidad financiera.
En este escenario, la Tasa Efectiva Mensual (TEM) puede alcanzar un máximo de 4,5%. Si se la contrasta con la inflación -que en los últimos meses no superó el 2% y que, de acuerdo con las consultoras, en agosto podría perforar ese umbral aunque no de manera marcada-, el rendimiento de un plazo fijo duplicaría la evolución del índice de precios al consumidor (IPC).
Las condiciones mínimas, como plazos o montos de colocación, dependen de cada banco, aunque la mayoría mantiene los 30 días como estándar. Además, los rendimientos pueden variar según el tipo de producto: tradicional, con renovación automática o con condiciones especiales para clientes digitales.
En este contexto, los plazos fijos recuperan atractivo como refugio frente a la suba de precios, aunque los ahorristas se enfrentan al dilema de elegir entre aprovechar las tasas en pesos o refugiarse en dólares, que siguen muy demandados.
A la par, la TAMAR (Tasa Mayorista de Argentina) -que mide el rendimiento promedio de depósitos por montos mínimos de $1.000 millones a un plazo de entre 30 y 35 días- ya ronda el 80% anual.
Este nivel de tasas implica un mayor costo de financiamiento tanto para las empresas como para las familias. En el caso del sector privado, limita la expansión de la actividad, mientras que en los hogares eleva la posibilidad de morosidad debido al peso que adquieren las deudas.
Plazo fijo: qué tasa paga cada banco
Banco Tierra del Fuego: 54% TNA
- Banco Macro: 48%
- CMF: 55%
- Banco Bica: 54%
- Banco Voii S.A: 54%
- Reba: 54%
- Banco Meridian: 54,25%
- Banco Mariva: 53%
- Banco de la Provincia de Córdoba: 52%
- Banco de Corrientes: 50%
- Crédito Regional: 52%
- Banco Hipotecario: 52,5%
- Banco Comafi: 47%
- Banco del Sol: 51%
- Banco Nación: 47%
- Banco Credicoop: 47%
- Banco Galicia: 44%
- Banco Provincia: 45%
- Banco Dino S.A: 45%
- Banco de Chubut: 42,5%
- Banco BBVA: 51%
- Banco Julio: 42%
- Banco Ciudad: 35%
- Banco Formosa: 32%
- Banco Masventas: 30%
Cómo conviene financiarse con las tasas tan elevadas
De acuerdo a los economistas relevados por iProfesional, el consejo para cuidar los pesos es tratar de endeudarse lo mínimo posible, en especial, evitar hacerlo para los gastos corrientes, como compras en supermercados u otros artículos de consumo cotidiano.
“En este contexto de tasas tan altas, cualquier financiamiento termina siendo realmente muy oneroso, en términos reales. En ningún caso buscaría financiarme, diría que sería realmente la última instancia. Vendería dólares, sacaría de dónde no tengo, para hacerme de pesos antes que buscar financiación“, alerta Nahuel Bernues, CFA, asesor financiero y fundador de la consultora Quaestus, a iProfesional.
Para agregar: “Las tasas de las tarjetas de crédito son una locura, no conviene nunca financiarse por ahí. Si tenés la posibilidad de sacar un crédito, úsalo para pagar la tarjeta, en caso de no haber llegado a pagar el total por algún motivo en particular”.
También Javier Dicristo, gerente de Inversiones de Banco Meridian, opina que la tarjeta de crédito, que es el medio de pago más habitual que se utiliza, “propone unas de las tasas más altas para financiarse. Por eso, sacar un préstamo personal sería lo mejor”.
En tanto, Federico Glustein, economista y docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), suma a iProfesional: “Hoy en día, conviene financiarse vía adelantos o vía aplicaciones y billeteras virtuales, donde la tasa se encuentra por debajo del 90% mientras que los créditos personales y las tarjetas de crédito ya superan el 100% de TNA en una gran cantidad de bancos, alineado con la suba extrema de tasa mayorista (TAMAR) de estos últimos días”.
En esta línea, detalla que a medida que se van conociendo las nuevas tasas en el mercado, parte de la estrategia de las billeteras virtuales es, “aprovechando las ventajas de menor estructura y burocracia, poder ofrecer una tasa de crédito personal mejor y, sobre todo, en una menor cantidad de cuotas”.
Al respecto, Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, también sostiene que, en un contexto de tasas altísimas, “financiarse con tarjeta de crédito o préstamos personales puede ser muy costoso: las tasas anuales rondan el 70% u 80%. La excepción son las cuotas sin interés reales, que aún pueden encontrarse en algunos comercios o promociones bancarias. Cuando existen, siguen siendo una excelente herramienta para ganarle a la inflación, ya que se paga en pesos a valor presente sin recargos”.
Su conclusión es que, en este escenario de tasas altas, “conviene evitar financiar consumo no esencial y priorizar pagos al contado con descuentos o cuotas sin interés reales, siendo muy cuidadosos con las alternativas de financiación ofrecidas por billeteras virtuales“.
Esta recomendación también es compartida por Federico Machado, economista de Economía Open, que finaliza: “Dado el contexto actual, diría que lo conveniente es no financiarse, sobre todo pensando que las tasas podrían bajar un poco después de las elecciones. Por eso, en el caso de que sea estrictamente necesario hacerlo, las tasas que ofrecen las billeteras virtuales varían para cada usuario. Algunos podrían llegar a encontrar una tasa más baja que en el banco. Pero en la mayoría de los casos, los préstamos personales bancarios resultan más baratos que las otras dos alternativas, sin dejar de ser, hoy, muy caros”.-