El equipo Alpine de Fórmula 1 vivió un viernes complicado en el Gran Premio de Japón. Durante la segunda sesión de entrenamientos libres en el circuito de Suzuka, Jack Doohan protagonizó un fuerte accidente que no solo dejó destruido su coche, sino que también podría comprometer el presupuesto y el desarrollo del equipo a lo largo del año.
Doohan, quien había tomado el control del Alpine A525 después de que Ryo Hirakawa condujera en el primer ensayo, perdió el control del auto en la curva uno del trazado nipón y chocó violentamente contra las defensas. Afortunadamente, el piloto salió ileso, pero el daño en el vehículo fue considerable: el costado izquierdo quedó completamente destrozado.
Tras el incidente, el director del equipo, Oliver Oakes, explicó que el accidente se debió a un descuido del propio piloto, quien no cerró el DRS antes de comenzar a girar. “Fue un error de juicio. Jack aprenderá de esto, pero ahora nuestro equipo tiene mucho trabajo por delante para dejar el coche en condiciones para el sábado”, declaró el británico.
La situación fue analizada con dureza por Franz Tost, histórico jefe de equipo en la F1, quien calificó el error como “muy grave”. En declaraciones al canal austríaco ORF, Tost expresó su desconcierto: “No se ve ninguna desaceleración antes de la curva. Si fue un error de conducción, entonces fue uno muy grave, debo decir”.
El mayor problema para el equipo con sede en Enstone no es solo técnico, sino también financiero. Según explicó Tost, los daños podrían representar entre 300.000 y 1.500.000 euros, dependiendo del grado de afectación en el monocasco y la caja de cambios. “Si se puede salvar el monocasco y la caja, podría costar entre 300 y 400 mil euros. Si no, el costo se dispara. Y en una Fórmula 1 con límite presupuestario, eso es gravísimo”, detalló.
Jack Doohan choque
El incidente pone en aprietos a la escudería francesa, que ya venía enfrentando desafíos en el arranque de la temporada. Aunque confirmaron que disponen de los repuestos necesarios para reparar el coche a tiempo para la tercera práctica, los costos inesperados podrían condicionar futuras mejoras técnicas que estaban previstas para los próximos grandes premios.
Por ahora, Doohan continuará en competencia, pero tanto él como el equipo saben que no hay margen para más errores. Cada accidente se paga caro en la Fórmula 1, y más aún cuando el presupuesto ya está bajo presión.
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